lunes, 8 de febrero de 2010

El periplo


Después de un mes adentrado en el desierto, sigo escribiendo para mi mismo o al menos eso creo. La soledad es mi más asidua compañera y le estoy agradecido para acompañarme en los momentos en los que una hecha mano de la reflexión y de la divina inspiración.


Tampoco he proclamado a los cuatro vientos mi nueva actividad por lo que es hasta cierto punto lógico que no me haya encontrado con nadie en el camino. Mi mujer a la que si le he explicado a que dedico media hora diaria, aún no se ha asomado a este blog, quizás porque me tiene tan cerca que no cree posible que uno se pueda explayar a su gusto y poder escuchar cosas que de otra manera sería imposible atender.


Este fin de semana me lo he tomado de descanso y salvo la salida con los amigos he estado ausente en casa. Hay semanas en las que necesito estar así. Tengo la suerte de que a pesar de que mi mujer no lo entiende al 100% me respeta y no me juzga demasiado, yo por mi parte valoro mucho su actitud y esa paciencia que tiene conmigo la vera recompensada más adelante. La adoro con mi alma es más fiel compañera y su sonrisa la más bonita que jamas he visto. Ahora volverá a ser madre y conoceremos a la nueva personita que lleva dentro desde hace 7 meses, aunque ni ella ni yo nos hacemos bien a la idea de que nos falta tan poco, quizás porque vamos disfrutando el día a día rutinario de nuestros trabajos, de nuestras propias y conjuntas vidas y los deberes asociados a la existencia de Paula, nuestra hija de 4 años.


Espero que esta semana sea capaz de dar una visión más cercana y de que mis amigos y amigas se vayan acercando porque después de un mes necesito que el desahogo golpeé algún otro corazón y que mis sentimientos reboten en otras almas.


Desde luego intentaré que mis vivencias y opiniones sean del interés del respetable.

2 comentarios:

  1. Hola Josian, tu todo a lo grande, vaya leñazo, espero que estés bien fisicamente, mentalmente, ya veo que te lo has tomado con buen humor ;-).

    No hemos hablado de esto, pero yo pensé algo similar al principio de escribir mi blog. Que si escribía para mí, que me daba igual que se leyera...un huevo! Necesito expresarme y relacionarme, y no me da vergüenza reconocer eso. Nos da vergüenza forzar las cosas, que la gente se sienta obligada...pero al final es como un bar, o la afinidad con la que se generan nuevas amistades que ponías el otro día. Tú invitas, la gente entra, que le gusta, vuelve, que no le gusta, pues no. Pero lo importante es conectar. Yo se lo digo a todo lo que se mueve, a veces hablo de cosas con mis amigos de toda la vida (son los que menos entran), y les digo, están en mi blog, entra...y así. Al final este mes me decidí a poner el contador de visitas, pero eso es para más adelante. Yo creo que al principio entraban 2 gatos, pero poco a poco, tu huella en la red se alarga....
    Otra cosa es hacer el blog exclusivamente para los demás. Nosotros creo que no vamos por ahí, para empezar elegimos titulos demasiado largos, en mi caso es complicado hasta de buscar si no lo buscas específicamente (haz la prueba). Así que no es cuestión de compartir con cualquiera, pero uno de los fines últimos de comunicar es tener receptor, y con un blog, también emisor.
    Ya leere lo de la casta, hoy me voy a Salamanca a dar clase. Un abrazo de ánimo.

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  2. Estais como un cencerro. Ahora bien, la musica de ese cencerro me gusta!!

    Saludos,

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