lunes, 19 de diciembre de 2011

Ansiosos

Cita completa de un artículo del Pais digital ( Domingo 18-12-11)
Ansiosos


LUZ SÁNCHEZ-MELLADO 18/12/2011




La crisis, las prisas, la presión, la autoexigencia. Las amenazas, reales o magnificadas por la percepción de cada uno, se multiplican y nos acechan. La ansiedad es necesaria. Pero nuestro mecanismo de defensa frente al peligro puede volverse contra nosotros. ¿Por qué estamos al borde de un ataque de nervios?

Elena se despierta sobresaltada. No ha tenido pesadillas, o no las recuerda. Mira el reloj: las cuatro y cuarenta y cinco de la madrugada. La misma hora que ayer, y antes de ayer, y todas las noches desde hace una semana. El corazón acelerado, un sudor frío brotándole de súbito, el estómago en la boca. No se alarma, no demasiado. Sabe lo que no le pasa. No le va a dar un ataque al corazón, no se va a morir, no en este momento. La primera vez que le sucedió algo así "pero a lo bestia", hace un par de años, poco después de la traumática muerte de su padre, se asustó tanto que su marido, que ahora duerme como un tronco a su lado, la llevó a urgencias del hospital Príncipe de Asturias de Alcalá de Henares, a 10 minutos de su casa, creyendo que le estaba dando un infarto. En absoluto. Después de que un internista descartara tal posibilidad, Elena acabó con un ansiolítico debajo de la lengua y un diagnóstico rápido del psiquiatra de guardia que posteriormente confirmaría el psicólogo privado al que acudió durante todo el año siguiente: ataque de pánico compatible con trastorno de ansiedad generalizada.

Desde entonces, Elena, de 42 años, casada y madre de dos hijos, está aprendiendo a vivir con su angustia. Hija modelo, hermana mayor, trabajadora perfeccionista, madre clueca, se recuerda siempre preocupada por todo y por todos. Pero desde aquel "clic" que ella atribuye al fallecimiento de su padre y su consiguiente "quiebra emocional", la preocupación se le fue de las manos. Aún tiene rachas. Aunque se reconoce nerviosa a menudo, mantiene su inquietud a raya a base de disciplina. Pero un revés familiar, una mala noticia, un apretón de trabajo como el que le cayó hace una semana puede volver a desencadenarle "yuyus" como el descrito.


Momentos en los que siente que no llega, que algo malo va a suceder, que no puede con su vida. Por eso ya no se asusta. Ni recurre a los comprimidos de benzodiacepinas que le prescribió el psiquiatra. Sabe que si aguanta el tiempo suficiente controlando la respiración, cerrando los ojos, tratando de pensar en otra cosa, el sudor remitirá, pasarán las náuseas, el corazón volverá a su ritmo. Puede que hasta le dé tiempo a echar una cabezada hasta las siete, hora en la que tendrá que levantarse, llevar a sus hijos al colegio y empezar su jornada de 10 horas en una agencia de publicidad. Elena padece de ansiedad, el trastorno mental menor más común -entre un 15% y un 20% de la población, mujeres en una proporción de dos tercios, lo sufrirá en algún momento de su vida, según la OMS-, y la va capeando como puede, como tantos. La diferencia es que ella lo sabe porque un día su inquietud la puso contra las cuerdas y pidió ayuda. Otros ni siquiera le ponen nombre ni remedio a su sinvivir.

Al borde del abismo. Días de vértigo. Presión insostenible. Cumbres de infarto. Tiempos convulsos. Llevamos meses, años incluso, leyendo a diario sentencias apocalípticas en los medios a propósito de la situación de las empresas, los Gobiernos, los países, la humanidad entera. No es de extrañar que muchos estén al borde de un ataque de nervios.0


Estamos asustados. Individual y colectivamente. El 45% de los trabajadores tienen miedo a perder su empleo y más del 80% creen que las cosas no mejorarán en un futuro próximo, según el estudio Los españoles y la enfermedad del miedo, publicado por la Fundación Pfizer en 2010. El doctor Enrique Baca, especializado en psiquiatría y neurología, alertó en la presentación del mismo de que ese miedo puede llevar a las personas y a la sociedad a la ansiedad y la parálisis. La paradoja es que si no estuviéramos ansiosos, estaríamos muertos.


La ansiedad es un mecanismo de defensa de los seres humanos frente al peligro. El sistema de alerta cerebral que activa el organismo para encarar las amenazas y que nos ha permitido sobrevivir como especie desde hace milenios. Imaginemos a un hombre primitivo que presiente que un depredador -pongamos un tigre- viene a por él. Sus sentidos se agudizan, su corazón se acelera, sube su presión arterial. Su cuerpo se prepara para atacar al enemigo, esconderse o huir. Eso es ansiedad. La ansiedad buena. La que nos salva la vida cuando vemos que el coche de delante frena y hace que nosotros también frenemos en milésimas de segundo para evitar el choque. La que nos permite pensar y actuar más rápida y eficientemente cuando el tiempo apremia.


"El problema es cuando no hay tigre", explica el psiquiatra Alberto Fernández-Liria, jefe del servicio de salud mental del hospital de Alcalá de Henares. "O cuando el tigre es un gato como salir a la calle, acudir al trabajo, conocer gente, lidiar con los problemas del día a día, enfrentar la vida cotidiana. No vivimos en la selva, la estrategia tiene que ser diferente. La ansiedad normal se convierte en patológica cuando nos anula, nos paraliza, nos causa más problemas de los que nos quita".

Fernández-Liria tiene prohibido a su equipo decirle a ningún paciente "a usted no le pasa nada" o "lo suyo es de la cabeza" cuando acuden a urgencias con una crisis de pánico como la de Elena. "Claro que les pasa algo: tienen taquicardia, contracciones musculares que pueden ser dolorosísimas, sienten que les falta el aire, se creen morir. Hay que explicarles que su cuerpo se ha preparado para salir por patas porque percibe un peligro que puede ser o no real. Decirles qué les sucede suele tranquilizarles bastante. Después viene el abordaje terapéutico, que no es tan simple. El objetivo es que el afectado cambie ese mecanismo, que aprenda a poner las cosas en su sitio. No se trata de no tener ansiedad, sino de saber manejarla".


"Digamos que hay personas con el dispositivo de alarma defectuoso. Se les dispara solo o ante situaciones que no lo requieren. Su percepción del peligro es errónea. O no lo hay o, si lo hay, lo magnifican. Solo cuando eso interfiere gravemente en su vida cotidiana podemos hablar de trastorno de ansiedad", ilustra Enrique Echeburúa, catedrático de Psicología Clínica de la Universidad del País Vasco. Según Echeburúa, hay muchos más ansiosos crónicos de los que creemos. "Hasta el 80% de las personas son lo que los anglosajones denominan worriers, algo así como agonías o sufridores. Gente que está siempre en vilo, que cree que algo malo está al caer, que se preocupa por todo y piensa que si no se preocupa es peor. Son personas que nunca disfrutan del todo, vale, pero también pueden ser magníficos padres y profesionales, siempre hipervigilantes, pendientes de todo. Mientras se soportan a ellas mismas y no les hacen imposible la vida a los demás y les rechazan, van tirando. Otros se acaban rompiendo. El límite entre lo normal y lo patológico es muy particular. Ya dijo alguien que enfermo es aquel que va al médico".


Los sufridores que traspasan ese límite, como Elena, padecen el llamado trastorno de ansiedad generalizada (TAG). Es el más prevalente del conjunto de patologías ansiosas, que también incluye el trastorno de pánico -cuando los ataques se cronifican-, los trastornos fóbicos (agorafobia, fobia social), los trastornos obsesivo-compulsivos, el trastorno de estrés postraumático y los trastornos adaptativos ante acontecimientos vitales. "Son enfermedades comunes, por lo frecuentes, pero no siempre leves", advierte el psiquiatra Fernández-Liria, que alerta del peligro de "patologizar el sufrimiento normal, pero también de despreciar el dolor que genera". La ansiedad puede causar mucho sufrimiento. Y no solo al que la padece.


"Me gustaría llamar la atención a los que, como yo, no entendemos qué lleva a los afectados de la pandemia del siglo XXI (ansiedad, ataques de pánico, estrés) a tener que consumir medicamentos como el diazepán y el tranquimazín. Necesitamos que se conozca este problema. Yo lo padezco de otra manera: veo a mi esposa y madre de mis tres hijos casi siempre ausente, con perennes ganas de llorar y sintiéndose un estorbo para la familia. Solo quiero que sepáis que la familia y los amigos estamos ahí para daros la mano y salir juntos". Hace unas semanas, Fernando envió esta conmovedora carta al director de EL PAÍS bajo el título De diazepanes y tranquimazines. Le llamamos una tarde pocos días después de salir publicada. Nada más descolgar el teléfono accedió, agradecido, a contar por qué la escribió. Se oía de fondo un barullo de niños pequeños. Hoy es fiesta y Fernando, de 33 años, está en casa cuidando de sus tres hijos de entre 5 y 2 años. Su esposa, Blanca, de 31, está ahora mismo ingresada en una clínica madrileña. "Están intentando ajustarle la medicación porque tiene la ansiedad descontrolada, una dependencia brutal de las pastillas y es un peligro para sí misma", dice Fernando ya en la cafetería donde comparte su historia.


Desde fuera, Blanca y Fernando forman una pareja feliz. Jóvenes, con buenos empleos, un matrimonio urbano con los agobios típicos de un trabajo exigente y la crianza de los hijos. Dentro viven un infierno. Hace tres años que ella empezó a sufrir ataques de pánico y una angustia creciente a la hora de coger el autobús, acudir al trabajo, salir a la calle. Ella achaca sus problemas al estrés laboral y doméstico y a sus relativas dificultades económicas. "Nos metimos en una hipoteca importante, nacieron los gemelos, se multiplicaron los gastos, digamos que estamos mejor que muchos, pero vamos justos", rebaja Fernando. Blanca acudió a su médico de atención primaria, que le recetó ansiolíticos -las benzodiacepinas son el medicamento más utilizado- para mitigarle la ansiedad y le prescribió una baja laboral que se alargó cerca de dos años ante la creciente impaciencia de Fernando. "No lo entendía. Yo también tengo estrés, más caña que a mí no le meten a nadie. La veía encerrada en casa y me parecía un síntoma de pura debilidad. Le decía: 'Blanca, espabila, que te van a poner en la calle'. Ahora me arrepiento de mi ignorancia".


Después de un periodo de mejoría en el que ella misma se fue rebajando la dosis de ansiolíticos hasta prescindir de ellos, Blanca volvió a trabajar. Pero a principios de este verano volvieron los nervios, las palpitaciones, las crisis. La visita al médico de cabecera. Los ansiolíticos tomados sin más control que su voluntad, cada vez más mermada. Hasta que, a la vuelta de vacaciones, el jefe de Blanca llamó a Fernando. Su esposa se había desplomado en la oficina. La trasladan en ambulancia al hospital. Allí, Blanca le confiesa a su marido que se ha tomado un puñado de pastillas. "No quiero morir, solo tengo mucho dolor dentro y quiero que se me pase", le dijo. "Se te cae el mundo encima", resume hoy él. Desde entonces se le ha caído otras cuatro veces. Las mismas que Blanca, otra vez de baja en casa, ha vuelto a sobremedicarse con sus benzodiacepinas a pesar del control al que la someten sus familiares. Después de la última, la psiquiatra de urgencia aconsejó su ingreso voluntario en una clínica para "desintoxicación y ajuste farmacológico", según reza en el informe. Lleva allí 10 días. "Cuando salga, dicen que la derivarán a un psicólogo para ver dónde está la raíz de lo que le ocurre", dice Fernando. ¿No tendría que haber sido al revés?

Los 'ansiosos' que piden ayuda suelen hacerlo, en primera lugar, a su médico de cabecera. La Sociedad Española de Medicina de Familia estima que uno de cada tres pacientes acude a consulta con síntomas relacionados con problemas de salud mental. No necesariamente expresan inquietud o tristeza. Les duele la cabeza, la espalda, el estómago; tienen insomnio, problemas dermatológicos, infecciones, inapetencia o hambre desaforada; están fatigados física y mentalmente, se encuentran mal. Son lo que los expertos llaman somatizaciones de los males del alma. "El organismo se resiente de la sobrecarga a la que lo somete el proceso de activación constante de la ansiedad, y el cuerpo se queja", ilustra el catedrático de Psicología Antonio Cano Vindel, presidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés (SEAS), que estima que esos, digamos, efectos secundarios de la ansiedad no tratada no solo merman la calidad de vida, sino que pueden acortarla.


De la aptitud y la actitud del facultativo depende un buen diagnóstico y abordaje del afectado. El catedrático de Psiquiatría y director del Instituto de Atención Psiquiátrica del Hospital del Mar de Barcelona, Antoni Bulbena, coautor de la Guía para el manejo de pacientes con trastornos de ansiedad en atención primaria, opina que el tratamiento ideal combina la terapia farmacológica con la psicológica y la ambiental. "La medicación es útil en los casos agudos, pero abordar el problema solo con fármacos puede ser absurdo; igual que solo con psicoterapia en según qué casos. Cada paciente es distinto, pero al final se trata de que sepa qué le pasa, lo entienda, y aprenda estrategias y herramientas para manejarse en su ambiente". "Eso es fácil decirlo", responde una médico de familia acostumbrada a verle la cara a la ansiedad al otro lado de su mesa de consulta. "Pero solo tenemos cinco minutos por paciente, si llega; los servicios públicos de salud mental, salvo para casos graves, tienen unas listas de espera tremendas, y el paciente te pide desesperadamente un alivio". En esas circunstancias, la prescripción de ansiolíticos y antidepresivos es el recurso más factible -y barato: un psicólogo privado cuesta en torno a 90 euros la sesión-, cuando no el único para proporcionárselo. Otra cosa son los efectos no deseados.


El consumo de ansiolíticos se ha duplicado en la última década. El 16% de los españoles ha tomado algún psicofármaco en el último año, según el presidente de la SEAS. De las 900.000 personas que consumen hipnosedantes, según el Plan Nacional de Drogas, entre 600.000 y 700.000 son mujeres. Factores hormonales, la doble jornada laboral y doméstica y la mayor propensión a pedir ayuda son los aspectos que citan los expertos para explicar la prevalencia femenina de la ansiedad. Esos mismos expertos no son unánimes a la hora de calificar ese nivel de consumo de fármacos. Unos, como el psiquiatra Bulbena, estiman que hay muchos más casos de ansiedad no diagnosticados ni tratados que de consumo innecesario de medicamentos. Otros hablan de automedicación, uso inadecuado o abusivo. Y otros, como los psicólogos Cano Vindel o Juan José Legarda, directamente de adicción.


Legarda dirige Tavad, un centro especializado en adicciones radicado en Madrid donde desintoxica y rehabilita a alcohólicos, cocainómanos y también a adictos -"sobre todo adictas"- a las benzodiacepinas. "Es la droga de las mujeres", sostiene. ¿Por qué? "Porque es legal, porque se la receta el médico, porque es muy efectiva al principio. Pero cuando pasan sus efectos, si no se cambia la manera de gestionarla, la ansiedad sigue ahí. Y se vuelve a tomar pastillas para aliviarla, y cada vez se necesitan más, y al final se puede confundir la ansiedad propia con la de la abstinencia, y no es difícil caer en el círculo vicioso de la adicción". Según Legarda, la ansiedad y las adicciones están íntimamente relacionadas. "La mayoría de la gente no es feliz la mayor parte del tiempo. La clave es cómo manejar ese malestar. Unos tiran de determinación. Pero hay personas con ansiedad que buscan y encuentran refuerzo en cosas que les calmen: la comida, los medicamentos, el alcohol, y algunas caen en la adicción".

Pablo ha conducido hoy 300 kilómetros desde un pueblo de provincias hasta Madrid para acudir a la consulta semanal con su terapeuta de Tavad. Lleva tres meses siguiendo el programa de un año -5.000 euros, incluido tratamiento hospitalario, farmacológico y psicoterapéutico- que ofrece este centro para librarse de la dependencia, en su caso, del alcoholismo. Pablo, empresario de ocio, de 34 años, casado y con una hija de 3, se reconoce "ansioso" desde que recuerda. No hace falta que lo jure: habla a borbotones, se retuerce las manos, tiene las uñas mordidas hasta los codos. Pero desde que faltó su padre cuando él tenía 28 años y se tuvo que hacer cargo del negocio familiar, su ansiedad se exacerbó. Tuvo varias crisis de pánico, en las que acababa en urgencias, sin decidirse a usar - "por miedo a los efectos secundarios"- los ansiolíticos que le recetaban y sin tomar ninguna medida especial al respecto. Sí acudió, sin embargo, a otros remedios.

"Siempre fui un bebedor social. El alcohol forma parte de mi vida: lo vendo, lo sirvo, invito y me dejo invitar por trabajo. Pero empecé a beber más y más a menudo para evadirme de la presión, para relajarme de mí mismo. Hasta que empezaron los problemas con mi mujer y atisbé lo que me esperaba si seguía así. He visto a muchos acabar mal, y yo no quiero: por eso estoy aquí", explica. Más allá de controlar su alcoholismo, aquí le están enseñando a manejar la ansiedad generalizada que le ha diagnosticado el psicólogo y que le lleva a beber. Está en ello. "Ni quiero ni puedo cambiar de vida, entre otras cosas porque tengo varias familias que dependen de mí. Tampoco puedo darle la vuelta a mi naturaleza. Así que se trata de vivir con esto. Es como un amigo íntimo y pesado con el que tienes que aprender a llevarte bien".

Hace tiempo que la diseñadora de moda Ana Locking, de 41 años, aprendió a bregar razonablemente bien con la inquietud. Lo cuenta en su showroom madrileño, una pieza minimalista sin más ruido ambiental que algunas piezas escogidas de su última colección. En ellas, un alegre estampado liberty da paso, según se desciende en la longitud de la prenda, a una barahúnda de bichos -termitas, escarabajos, hormigas- que a la vez alimenta y corroe los tallos y las raíces de las flores. "Mis colecciones son en cierto modo autobiográficas", confiesa. En esta, llamada Under Beauty, Locking quería mostrar lo que la belleza esconde. "Que debajo del glamour de la moda, y de la vida, puede haber podredumbre, caos y dolor. Esta profesión no ayuda a sobrellevar la inquietud. Cada vez más exige resultados: éxito, notoriedad, cuatro y cinco colecciones por temporada. Así, creadores tan brillantes como John Galliano, Marc Jacobs o el desgraciado caso de Alexander McQueen se han roto, literalmente, en el camino".


Ana también se quebró hace 11 años. Trabajaba 16 horas diarias. Empezaba con su marca de bisutería, vendía en los mejores establecimientos del mundo, ella lo hacía todo. "Hasta que mi cuerpo petó. Tuve una crisis de ansiedad conduciendo. Bueno, eso lo supe después. Lo que sentí es que me iba a morir allí mismo". No murió. Volvió a casa de su madre. Estuvo un año con medicación ansiolítica y antidepresiva, y año y medio yendo al psicólogo. "Aun después de haberlo dejado, estuve meses con el lexatín en el bolso por miedo a que me volviera a pasar. Pero lo que de verdad me ayudó fue la psicoterapia. Me enseñaron a conocerme, a saber que tengo días buenos y malos, a dominar mi mente y mi cuerpo, que las tragedias laborales no matan, que si se cuelga el ordenador, ya volverá. Ahora soy más fuerte".

Locking, como cualquiera, sabe de colegas de profesión que tiran de orfidal, lorazepam o valium para soportar la ansiedad de los desfiles, los viajes, la vida. Pero para sufrir de ansiedad no hace falta tener oficios glamurosos ni particularmente estresantes. Es peor no trabajar en absoluto queriendo hacerlo. Los parados tienen un 2,2% más de trastornos de ansiedad que los ocupados, según el Estudio Epidemiológico de Trastornos Mentales en Europa de la OMS.


Todos conocemos también a personas que necesitan cierta ansiedad para rendir al máximo. Son los que tienen que tomarse cuatro cafés, o coca-colas, o esas bebidas energéticas tipo Red Bull que proliferan últimamente en las máquinas de las oficinas, para ponerse a punto. Gente que funciona mejor bajo presión. El doctor Carlos Tejero, vocal de la Sociedad Española de Neurología, tiene una explicación. "Cierto nivel de ansiedad es bueno para el rendimiento. Lo vemos cuando se la provocamos a una persona a la que le estamos haciendo un TAC. Se activan determinadas áreas del cerebro como las de asociación, aumenta la sincronía entre las conexiones neuronales, se está más alerta. El problema viene cuando se traspasa ese nivel de ansiedad, o cuando el sujeto no canaliza bien la respuesta. No sabemos qué pasa en el cerebro de los ansiosos patológicos", admite, "entre otras cosas porque no podemos meterlos en el tubo del TAC".

La inquietud, la incertidumbre, la zozobra siempre han sido material creativo de primer orden. Ahí está El libro del desasosiego, de Pessoa. "El hombre es angustia", llegó a decir Sartre. La filósofa Victoria Camps, autora del ensayo El gobierno de las emociones, cree que "aunque los estados de ánimo son individuales y no sociales, podemos decir que ahora mismo estamos inmersos en la ansiedad. La sufrimos todos. Los mayores y los jóvenes, que han sido educados para el éxito y ahora se encuentran con que todo es adversidad. Hasta los políticos, si son responsables, están afectados. Pero esta puede ser también una oportunidad. Hay que cambiar las cosas. Hay que transformar ese sentimiento de parálisis en acción. Y tenemos que hacerlo entre todos".

Mientras, las consultas siguen llenas. "Todos los trastornos de psicología menor tienen que ver con la ansiedad, y el resto son chorradas como lo del síndrome posvacacional", corrobora Antonio Espino, jefe de los servicios de salud mental de Majadahonda. El éxito de los profesionales es relativo. "En Reino Unido han medido la eficacia de la terapia. El 65% de los pacientes dice haber mejorado tras un tratamiento farmacológico y terapéutico, pero solo hay un 30% de remisión. No es para tirar cohetes", admite Fernández-Liria, que suele decirles a sus pacientes: "Tu cuerpo se ha preparado para correr: pues corre". La actividad física, la meditación, las aficiones, la vida social, los manuales de autoayuda. Todo sirve para no pensar o no pensar tanto en un problema que afecta no solo a quien lo sufre. "Los deprimidos son deprimentes y los ansiosos nos ponen de los nervios, pero necesitan nuestro apoyo".

Ya se lo dijo la psiquiatra de guardia a Fernando cuando este le preguntó por la razón de la sinrazón que lleva a su esposa a atiborrarse de ansiolíticos. "Nadie sabe lo que es el infierno hasta que no lo tiene dentro".

Por lo que a mi respecta antes de que me llegue esto me voy a vivir al campo.

Saludos

El mundo futbolistico rendido a nuestros pies

Ayer tras la reseca de una semana post-clasico tocaba sentarse delante del televisor para
degustar otra final del mejor equipo de la historia: El FC Barcelona de Leo Messi.

Este equipo sigue escribiendo la historia de modo que a los que estamos viviendola como
aficionados no nos queda más remedio que frotarnos los ojos y seguir pensando que a estos
chicos les queden ganas de seguir batallando y luchando por lograr aumentar sus gestas.



No es el momento de hablar de ello y menos después de la demostración de ayer, pero habrá
que prepararse para cuando vengan tiempos peores. Todo lo que sube antes o después baja, pero
esto no debería ser siempre así y menos aún con la filosofia de este club, que mantiene una política formativa
teorica y práctica excelente.

El sabado aproveché y subí al estadio José Zorrilla para volver a ver al Barca B. El día 21 de enero estaré en el Miniestadi y espero verlos en otro ambiente. A pesar de que le faltaban 3 pilares del equipo: Dos Santos, Cuenca y Carmona desplegaron un juego alegre, ordenado y con chispa para una segunda división y el frio del estadio vallisoletano. Los Muniesa, Bartra, Sergi Roberto, Montoya, Tello, Rafinha y compañia serán sin duda alguna jugadores de la primera plantilla en los próximos años o de algún club importante europeo, eso nos dice que el futuro en mimbres está asegurado.

Respecto a lo que paso ayer prefiero no exagerar con mis palabras así que dejo unos cuantos links para que los leais, pero si os digo que nuevamente me senti afortunado al haber elegido ser aficionado al futbol y a este equipo que tiene todos los argumentos para ser considerado el mejor de la historia al poder contar con un jugador 10: LEO MESSI.

http://www.elpais.com/articulo/deportes/historia/le/juzgue/elpepidep/20111219elpepidep_3/Tes

http://www.elpais.com/articulo/deportes/Barca/desafia/futbol/elpepudep/20111218elpepudep_39/Tes

http://www.elpais.com/articulo/deportes/Admirado/galardonado/Barca/elpepidep/20111219elpepidep_2/Tes

http://www.elmundo.es/elmundodeporte/2011/12/18/futbol/1324219902.html

http://www.elmundo.es/elmundodeporte/2011/12/18/futbol/1324214666.html

http://www.marca.com/2011/12/19/futbol/equipos/barcelona/1324276734.html

http://paradigmaguardiola.blogspot.com/2011/12/el-futbol-es-de-los-centrocampistas.html?utm_source=feedburner&utm_medium=feed&utm_campaign=Feed%3A+ParadigmaGuardiola+%28Paradigma+Guardiola%29

http://www.elperiodico.com/es/noticias/barca/exaltacion-belleza-1277314

http://www.elperiodico.com/es/noticias/barca/barca-culmina-otro-ciclo-eterno-1277662

Podría seguir con otros titulares internacionales, pero no tengo más tiempo

domingo, 11 de diciembre de 2011

Psicosis en Conchaespina

Como en otras tantas ocasiones, ayer tocaba arrebato: ¡Esta vez si les ganamos!, ¡Tenemos esa frescura
que el Barca no tiene!, ¡Les podemos devolver la manita!... A la pregunta en los debates radiofónicos ¿Cual crees que será el resultado? los periodistas, contertulios y oyentes seleccionados auguraban fumata blanca al final del partido y los nueve puntos virtuales: una liga placida y del color de las sabanas que colgaba mi madre al aire para secarse.

Los prolegomenos del partido y ese gol a los 25 segundos parecían presagiar un camino difícil en la humeda noche madrileña para un equipo del que nunca voy a dudar el FC Barcelona.

Para hacer besar la lona a ese rival, no vale con dar el primer golpe, es necesario mucho más; Messi sufrió mucho cuando se perdió en Valencia el año pasado y la palabra derrota no existe en su diccionario, así que dibujo un par de carreras y gambeteos para marcar el territorio y para poner en escena el miedo escénico que tienen personificado en él rivales, afición y el entrenador portugués.

Al equipo ya perfilado años atras se han unido dos grandes jugadores, que van a permitir a Pep dibujar variopintos esquemas y descubrir muchas posibilidades de juego ofensivo, comenzando por la presión arriba y la circulación aún más rápida del balón. En definitiva el Tiki taka en su máximo esplendor y si es diseccionando al rival por el centro para luego sacar una diagonal o dibujar un triangulo de paredes con llegada de segunda línea mucho mejor. El Barca este año dibuja lineas y obnubila al rival y luego le asesta un golpe, así es como se las gasta el Barca.

La defensa no estuvo fina en determinados momentos, pero hay que reconocer que el RM tuvo meritos en los primeros minutos, cuando aún estaban frescos. Me gustaría destacar no obstante a Puyol, ¡Que Capitan, dios mio!. Ese numero lo estampare en mi camiseta la semana que viene. Cabe destacar también el partido que se marco en Milan, soberbio.

No se puede destacar a nadie más, porque todos jugaron un gran partido, incluso Valdes a pesar de su error inicial.

A mis amigos merengues les felicito porque saben que están pasando por el camino de la perdición y aún tienes esperanzas, creo que la penitencia que van a pagar por confiar en Mourinho como soldado universal antibarca va a ser durisima pero eso se le debe imputar a su Presidente, una vez que Valdano ya no se encuentra en el palco.

Ayer en su última bufonada, reclamo la roja a Messi y luego tuvo el valor de apelar a la suerte, quizás el único factor exógeno que no había sacado de su chistera cuando le toca hablar en público de sus derrotas. Con el psiquis tocado habló del próximo partido en el que con puntuar seguirían lideres: es cierto, pero el verdadero peaje ha sido demoledor: Su principal escudero CR7 no está tocado para el madridismo: está hundido, el equipo desconcertado ante el Barca y la presión ira en aumento a medida que sus compañeros de selección y los de habla portuguesa vean como se lleva el mundialito.

Por suerte hay liga y sobretodo un equipo que reivindico que es capaz de todo en casa y en casa de su máximo rival, esperemos que Guardiola y Tito sepan gestionar los partidos importantes que les quedan fuera, para los de casa a seguir con el espectáculo.

martes, 29 de noviembre de 2011

La primera medida económica es la reforma de la Justicia

Voy a poner en conocimiento de quién me lee habitualmente, este articulo de Javier Benegas [en Vozpopuli.com] porque creo que tiene además de un largo alcance, un amplio porcentaje de razón.
Mi misión no es solo dar mi opinión sino acercar las opiniones de los demás que se alinean con mis planteamientos, asi como poner en tela de juicio cuestiones que se manifiestan en la sociedad como verdades y que en modesta opinión no son más que creencias y que a través de la continua repetición se han conservado en formol para nuestro pesar:

El desempleo en España supera el 22%. Y, en el caso del paro juvenil, esa cifra se eleva al 40% e, incluso, en el caso de jóvenes de edades comprendidas entre los 16 y 18 años, el porcentaje supera por mucho el 60%. Esto no son datos estadísticos, son la constatación de una catástrofe. Pero – y aquí está la sorpresa – no estoy hablando de porcentajes de 2011, sino de los correspondientes a los años ’80 del pasado siglo. Han transcurrido tres décadas – 30 años, que se dice pronto – y la zozobra de hoy es proverbialmente idéntica a la de aquellos días, como si el tiempo no hubiera transcurrido desde entonces.


Lo que está poniendo de manifiesto esta simetría entre nuestro pasado y nuestro presente es una realidad desoladora: cada vez que el mundo desarrollado se ve sumido en una grave crisis, España, en lo que al ciudadano de a pie respecta, no retrocede unos pocos años sino que, por defecto, vuelve al principio, al punto de partida. Es como si el país entero estuviera atrapado dentro de una infernal máquina del tiempo que, una y otra vez, nos devuelve al pasado – es decir, al inmutable presente –, haciendo tabla rasa de cualquier mérito y sacrificio, con la diferencia de que cada vez estamos más exhaustos.


En este ciclo infernal, donde según parece no hacemos otra cosa que caminar en círculos, la urgencia económica se impone siempre a cualquier otra consideración. Y se abre paso, una y otra vez, un proceso de reformas fiado a lo puramente económico. Pero si la sociedad tuviera más memoria que la que tiene un pez, caería en la cuenta de que esto ya lo hemos vivido. Y que el duro camino que ahora nos toca recorrer se parece y mucho al ya recorrido hace 30 años. Aquí estamos de nuevo, en el mismo punto de partida, obligados a empezar desde cero.



Este cruel presente, de tener aspecto humano, se asemejaría mucho a aquel ángel vengador travestido de psicópata creado por los hermanos Coen. Un personaje que, implacable, acorralaba una a una a sus víctimas – a la sazón, seres inconsistentes y amorales – y, momentos antes de darles matarile, les formulaba la siguiente pregunta: “Si la norma que has seguido te ha llevado hasta aquí, ¿de qué te ha servido?”.


"lo que termina por engrandecer o destruir a una nación no son los ciclos económicos que evolucionan al margen de lo humano y lo divino, sino el buen funcionamiento de sus instituciones. Y, especialmente, de aquellas que tienen que ver con la Justicia"

En nuestro caso, la “norma” que seguimos en el pasado, y vamos a seguir también en el presente, se limita a sanear las cuentas y a tratar de reactivar la economía. Cualquier otra reforma estructural que vaya más allá de los estrictamente económico no tiene cabida. Dada la urgencia del momento, puede parecer lógico que lo económico prime por encima de todo y que ello nos obligue a dejar en segundo plano otras cuestiones muy relevantes. Pero es un error. El progreso y la prosperidad futura no sólo van a depender de reformar el mercado laboral, aumentar nuestra competitividad, sanear y reestructurar el sector financiero y reducir nuestra deuda pública y privada, sino que están íntimamente ligados al buen o mal funcionamiento de la sociedad en su conjunto. Porque, en última instancia, lo que termina por engrandecer o destruir a una nación no son los ciclos económicos que evolucionan al margen de lo humano y lo divino, sino el buen funcionamiento de sus instituciones. Y, especialmente, de aquellas que tienen que ver con la Justicia.


Si algo está poniendo de relieve la actual crisis, además de las ya conocidas ineficiencias de nuestro modelo político, económico y territorial, es la enorme corrupción que hemos desarrollado en estos últimos 30 años, cuyo coste, por si aún no nos hemos percatado, además de reputacional y moral es fundamentalmente económico. Si fuera posible hacer un cálculo de lo que la corrupción representa en pérdidas económicas, tarea esta que se me antoja colosal, seguramente el resultado sería superior a los 30.000 millones de euros que descuadran nuestro déficit público y, también, alcanzaría para cubrir una buena parte de los 400.000 millones de deuda pública y privada que nos vencen en 2012.

Para tener conciencia de la magnitud del problema, hay que entender que en España la corrupción no sólo procede de una selecta minoría que hace y deshace a su antojo y que se reparte los negocios y el dinero público. Se trata de una enfermedad muy extendida que ha alcanzado la categoría de plaga. Durante estos años, el país se ha desangrado en un torrente incontenible de “mordidas” cuyos montantes eran cada vez más disparatados. Y las prácticas corruptas han devenido en un ejercicio de puro y duro saqueo en el que están implicados políticos, lobbys empresariales, banqueros, concejales, sindicalistas, asociaciones a priori sin ánimo de lucro, instituciones públicas y privadas y colectivos y personajes de todo tipo y pelaje. En consecuencia, la corrupción es un problema colosal. Posiblemente, el problema económico más grave de todos.


Por todo ello, si de verdad queremos salvar a España del desastre económico, debemos tener muy presente que el problema de la inseguridad jurídica, la parálisis crónica de los tribunales, la injerencia constante del poder político en determinadas sentencias, las doctrinas a la carta y los escándalos procesales llevan aparejados un coste económico que es a todas luces insostenible. Desde esta perspectiva, la primera y más urgente reforma de todas cuantas atañen directamente a la economía debería ser la de la Justicia. Sin esta reforma fundamental, la prosperidad que logremos en el futuro con nuestro esfuerzo, lágrimas y sudor, nunca estará a salvo: emprenderemos un nuevo viaje circular que, de seguro, nos llevará de vuelta al principio. Y España será por siempre el país del paro y del riesgo de la quiebra económica. Un estado fallido atrapado en la máquina del tiempo.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Los tecnócratas y los Rajoys son lo menos malo. Con ellos viveremos "el último suspiro antes del baile de San Vito”


El punto de partida de este razonamiento es la observación de que en 2007 se produjo de repente la caída del sistema financiero mundial (sería más exacto decir del sistema financiero occidental, debido a que China y otros países emergentes del mundo estaban lejos de la catástrofe, por varias razones que no es posible aquí poner en detalle). A finales de 2007, prácticamente todos los principales bancos de inversión, y similares, que representaban el poder del mundo real en ese momento y mucho más poderosos que casi todos los países occidentales más poderosos, se declararon en quiebra.


La primera cosa a notar - y es muy importante hacer hincapié en esto - es que las finanzas mundiales se han derrumbado por razones internas, endógenas. No han sido objeto de amenazas por parte de agentes "externos" y en hostilidad. Se hundieron por sí mismas. Esto también se puede expresar en términos económicos, como una fórmula de la "crisis sistémica". Incluso el presidente de la Comisión Europea, Manuel Barroso, ha utilizado recientemente esta definición. Esto significa que una cura simple (tratamiento de las crisis cíclicas, la crisis de sobreproducción , etc.) no será suficiente para ayudar a la lucha. De hecho, se puede decir, por el contrario, que ahora es imposible salvar el sistema, que se ha irremediablemente descalabrado debido a que tiene en sí mismo la causa de su desaparición.

Las causas de este desastre las vamos a poner encima de la mesa, pero hay una fecha que ya se puede identificar como clave y que es más importante de lo que se cree: el 12 de noviembre 1999, cuando el Presidente William Jefferson Clinton promulgó la Ley Gramm-Leach-Bliley, que borró la Ley Glass-Steagall de 1933 y dio licencia a los bancos de inversión y una variedad de operadores financieros , para embarcarse en todo tipo de actividades especulativas.

Los desastres posteriores de las finanzas americanas son conocidos, incluso si no se los ha estudiado lo suficiente. En 2001, el gigante Enron Corporation se derrumba después de que otros habían caído ya como el LTCM (Long Term Capital Management). Estos son sólo algunos ejemplos de los muchos eventos nuevos que empezaron a surgir.

A posteriori se puso de moda y articuló la ultra-liberalización de las normas y comenzaron a tener efecto y a desarrollar su viril función , como la Commodity Futures Modernization Act (CFMA), también firmado por Clinton en 2000, poco antes de salir de su segundo mandato, que consiguió casi por completo la legalización de la eliminación de cualquier forma de control sobre los productos financieros derivados, tanto por la Comisión de Bolsa y Valores (SEC), la Comisión y el control del comercio de futuros.

Así fue como comenzó una frenética carrera, realmente cómica, en la multiplicación de los derivados financieros que fueron tratados fuera de las bolsas y estuvieron fuera de control. Para entender lo que pasó (y lo que va a ocurrir mientras escribo estas líneas), basta con señalar que de 2000 a mediados de 2008 (año del fracaso global) este tipo de operaciones aumentó de los 100 hasta 684 billiones de dolares.

Ahora nos hemos dado de golpe con la única verdad, que la causa de la actual crisis sistémica es como consecuencia de las decisiones antes mencionadas, que han producido una liberalización total de los movimientos de capitales y la creación de los derivados: las decisiones que han allanado el camino para un crecimiento enorme de la deuda mundial.

Por lo tanto, la "burbuja" de la tecnología, que produjo el colapso del NASDAQ, a la que siguió la burbuja subprime, condujo a la caída de casi todos los principales protagonistas de las finanzas occidentales. Esto ha llevado, como sabemos, a la liquidación de un pequeño grupo de estos gigantes que fueron sacrificados en el altar de la locura, Bear Stearns, Merrill Lynch, Morgan Stanley, Lehman Brothers, pero hay otros gigantes, como Goldman Sachs, en primer lugar, que se mantienen y que han seguido prosperando.

Lo que es importante recalcar aquí, de nuevo, es que las reglas no han cambiado en absoluto. Usted tiene que encontrar una respuesta a esta pregunta. Y la respuesta es simple. Los "dueños universales" los “illuminati” no piden permiso a nadie. Añado: No hay ninguna razón para pensar que en el futuro cuenten con nosotros.

Barack Obama no se ha movido una coma en este sentido. Y, bajo su liderazgo, la Reserva Federal ha proporcionado (entre diciembre de 2007 y junio de 2010), la fantástica cifra de 16 billones de dólares, a la tasa de interés igual a cero,a todos los grandes bancos de inversión de 'Occidente. Del gigante Citigroup al que hace entrega de 2,3 billones de dólares entre otros y un poco menos de un billón (864 mil millones de dólares) a través de las cuentas a Goldman Sachs.

Hay muchas cosas curiosas: la primera es que la Reserva Federal ha revelado ser el primer prestamista de toda la Europa Occidental, el prestamista es cierto de última instancia (y si este estado de cosas no va a cambiar, el sistema debe de prepararse para un colapso global por muchas razones, convergentes, la primera de ellas es que los intereses de EE.UU. ya no coinciden, por ejemplo, con los intereses de Europa). La segunda es que la maniobra se hizo en secreto y en violación de las leyes de los EE.UU saltandose las reglas que requieren la autorización del Congreso para las operaciones de EE.UU, aunque sean de menor entidad. La tercera es que la Reserva Federal ha capitalizado no sólo los bancos de inversión estadounidenses, sino todos los bancos occidentales. Incluidos en la lista, de hecho, los gigantes europeos, como Deutsche Bank, Paribas, Union des Banques Suisses, Crédit Suisse, Barclays, Royal Bank of Scotland, etc

Este paso es el reconocimiento del fracaso mundial de las finanzas americanas. Por supuesto que no podía hacerse público hasta que algún parlamentario nos puso bajo aviso. Pero es igualmente obvio que, sin cambiar las reglas, los bancos recapitalizados seguirán avanzando hacia el precipicio a la misma velocidad. Esto es debido a que los activos tóxicos norteamericanos , ya dispersos en todo el mercado mundial, no podrán, ni pueden ser vendidos, porque no hay ni habrá más compradores dispuestos a comprarlos.

Algunos de estos activos fueron absorbidos por la Reserva Federal, pero otros fueron residuos de papel y no se pueden utilizar. En esencia, el volumen de la deuda, ya es enorme (se estima por muchos que se han superado por lo menos quince veces el del producto interno bruto mundial, creando un abismo infranqueable entre el mercado de bienes y servicios, materiales y de los mercados financieros cada vez más ficticio e irreal) que va más allá de la exageración más desproporcionada.

Todo el mundo debe entender que esta burbuja de los bienes, de cualquier tamaño, sin ningún precedente, no puede durar mucho tiempo. Y, cuando explote, su efecto promete ser mucho más grave que la caída de 1929.

Es en este contexto en el que estalla el problema de la deuda soberana en Europa. Grecia ha jugado el papel de primera víctima, un conejillo de indias experimental. Pero, si usted entiende el mecanismo, verá que la situación es de vida o muerte para la supervivencia de los estados europeos, de todos (como estados soberanos como los conocemos ahora), y para la propia supervivencia de un estado soberano europeo , compuesto de estados soberanos.

No veo cómo podría existir una Europa compuesta por Estados soberanos sujetos a la lógica y los intereses "de afuera", ya que no existe ninguna prueba de la legitimidad democrática de sus pueblos, que siguen siendo en teoría la única fuente de poder, pero ahora se eidencia que se ve superada por una lógica tecnocrática que no será elegida por el pueblo y que no puede dar espacio a ningún tipo de maniobra que no este orquestada por los más poderosos.

El origen de esta crisis es, en mi opinión, la hija de un intento desesperado de los grandes bancos de inversión para reanudar la huida hacia adelante a la rentabilidad "más del 15%" (el famoso ROE o Return on Equity), en condiciones que el crecimiento de todo el Occidente (siempre hay uno) ahora se limita a la unidad decimal. Si hay una prueba de la locura, se encuentra precisamente en esta afirmación absurda.

La forma en la que el euro fue concebido resulto ser obviamente un error. Fue en ese momento, a finales de los años 90, cuando Europa autorizó a realizar acciones encaminadas a esta unificación de moneda a los bancos de inversión del mundo considerados libres de riesgo de la deuda en países de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico).

Como el New York Times escribió en un artículo muy revelador 11 / 11 / 11, fueron los poderosos los que habían dado el gran paso de crear una nueva moneda. Que, en la mente de algunos, se ha convertido en un alter ego del dólar, en la mente de los demás una contraparte del dólar: una alternativa al dólar. Pero en cualquier caso se trataba de una operación de una importancia mundial aparente y que era necesario realizar y expandir en todas las direcciones para lanzar un mensaje de absoluta seguridad:  "vamos a ser capaces de proteger a todos de todos los fracasos". Exactamente: "el capital llegará a estar asegurado en situación de riesgo 100% gratis".

Ahora sabemos que estaban y están equivocados. Pero entonces miraron hacia otro lado, y hubo voces que pusieron en tela de juicio esa hipótesis.

Los grandes bancos de inversión, principalmente los de EE.UU. (y también los europeos, los gestores de fondos de pensiones, fondos mutuos, compañías de seguros, todos los que salen de las hipotecas de alto riesgo y que se habían extendido como una epidemia en todos los mercados ), se apresuraron a colocar su dinero en efectivo (o, más brutalmente, la apertura de otras deudas) en la compra de bonos en Europa.

Y, de nuevo, como el artículo del New York Times citó "Lo que los bancos veían como algo seguro pasó a ser de nuevo tóxico, y fueron atrapados en el caos de alto riesgo , mientras los prestamistas habían visto la deuda en Europa como un refugio desde el cual avanzar en los beneficios”. " Y, para aprovechar al máximo la situación casi desesperada de la insolvencia, por el miedo y la codicia se precipitaron sobre los bonos que garantizarían el mayor interés”. Por lo que su objetivo rápidamente se convirtió en el más seguro y el más rentable, aunque la evidencia dice lo contrario. El ejemplo griego es esclarecedor.

Pero, aparte de esto están los "errores" de evaluación de las finanzas internacionales, más como una ceguera ideológica absoluta.Visto aquí en la transparencia, se demuestra que la Europa de hoy, es algo que surgió en la estrategia de Lisboa, no es otro que el lugar donde las decisiones de los propietarios "universales " (como le llama, apropiadamente, Luciano Gallino e Illuminati como les denomino yo) se transforman en leyes, que es donde se produce el robo por parte del “sistema” en detrimento de los Estados y los pueblos y donde se legaliza.

Tengo la intención de señalar que la financiación de la deuda pública de los Estados no fue un accidente, ni un objetivo dirigido a las tendencias inevitables. Se nos vendió como una decisión política muy precisa, muy bien pensada y preparada. Esta decisión política se conoce como el Tratado de Maastricht y, para lograrlo, se han gastado enormes recursos, un ejército de fanáticos y propagandistas y se ha puesto en marcha, armado y financiado por decenas de centros de influencia, de los think-tanks, y los diferentes grupos de presión.

Aquí valdría la pena analizar en detalle cómo funciona la máquina que produjo la tecnocracia de la "propiedad" de dinero.

Una red de relaciones que cubre todos los conjuntos europeos elegidos, los gobiernos, las cohortes de funcionarios, de las universidades y que tiene bajo su control las finanzas, las comisiones de gobierno, los departamentos de la Comisión Europea, los líderes de los partidos políticos y un largo etc.

Este campo de fuerza ha sido cimentado en la ideología de la eficacia insustituible de los mercados financieros, en el carácter sagrado de las evaluaciones de las agencias de calificación, en la ideología del crecimiento, el mantra que nos lleva una serie de corolarios absolutos dogmáticos: la inevitabilidad de la globalización, la de los mejores intereses que deben dejar a un lado en el nombre de ese crecimiento, toda aquella pretensión de beneficiar lo "particular", lo "local", conceptos que no están estandarizados. Esto es así, porqué así lo han definido este grupo de sacerdotes de la religión de la dominación financiera, hostil a la eficiencia, que es a su vez hostil a la racionalidad.

Es con esta red mortal de presiones pequeñas pero muy controladas como la cumbre de los "dueños universales" se las arregla para presentar su visión del mundo.Desde alli la cima de la piramide desde la que se controla el mundo. Es a través de este ejército de su "propiedad", del que son parte integral los principales líderes de los partidos políticos de izquierda y derecha, los ministros de todo rango y personal de altorango de las fuerzas armadas y las agencias de inteligencia, las áreas académicas más importantes y que a su vez son los mejor pagados, los que van dando pasó a una ideología del pensamiento económica única.

A través del paso del tiempo pero en los últimos años de modo acelerado han logrado su objetivo mucho antes de que esta crisis. El Tratado de Maastricht prohíbe a los bancos centrales financiar sus estados, lo que obligó, literalmente, a la búsqueda de los prestamistas en los mercados financieros.

La deuda de los Estados se convierte así en una financiera de los productos básicos, que pueden ser comprados y vendidos en cada mercado, que pueden ser objeto de la especulación y el juego, que se pueden dividir en pedazos y se pueden colocar en "paquetes" de derivados y de este modo se hace imposible desentrañar la composición de los mismos a nadie.

Los destinos fundamentales de los pueblos, las mujeres y los hombres de carne y hueso, están totalmente oscurecidos. Lo que ellos ven es el orden de clasificación de las bolsas que ahora desfilan ante sus ojos en las estaciones de tren, en los aeropuertos, en cualquier programa educativo y telediario. Es la hipnosis de masas a la que es imposible escapar. El nivel de vida de millones y millones de personas se ve alterado por mecanismos que parecen inexorables, todavía desconocidos para las masas, a menudo gestionados por muy pocas manos, a menudo y en realidad como resultado del procesamiento automático de un equipo muy bien preparado.

Hay docenas de ejemplos que se podrían tomar para revelar el mecanismo del dominio de los "dueños universales", un dominio que ya ha cancelado algún tiempo todas las ilusiones de la democracia. La democracia liberal, la separación de poderes, han sido sustituidos por los mecanismos de toma de decisiones que pasan por alto cualquier tipo de control. Luciano Gallino en el libro titulado "Con el dinero de otros", da ejemplos de cómo con el paso del tiempo se presenta un futuro aterrador y esclarecedor de cómo Europa se está comportando: el Consejo, la Comisión, el Parlamento encargaron la redacción de ciertas reglas de uso a un grupo privado y privilegiado de "expertos", que están entre los "poseídos", y así fijaron la relación con sus principales centros financieros.

Es superfluo señalar que tipo de medidas normativas han sido adoptadas y con la mayor ignorancia de la gran mayoría de los diputados, que votan casi todo lo que se les propone sin saber lo que votan y la forma en que les empaquetaban la bola de masa envenenada que es en si misma su propuesta, terminando los acuerdos tácitos para el voto en oficinas privadas, a su vez, pagados generosamente para organizar el robo en público y en la cara de los otros incompetentes políticos desprevenidos.

A la luz de todo esto, no debería sorprendernos los hechos nuevos que estamos viendo: el rostro de una crisis que se está convirtiendo cada vez en más ingobernable,  y en la que los "dueños universales" se ven obligados a llevar al poder, directamente en los Estados individuales, a sus hombres de mayor confianza.

La política tradicional, en los estados más débiles, es demasiado corrupta e ineficiente, por ello es complicado llegar a acuerdos - es más decoroso, por supuesto solicitar un voto por el cambio - a fin de permitir la matanza de los logros sociales necesarios. Así que ese solución de derechas o ir hacia un "gobierno técnico" , se presentan como soluciones, liderado por los hombres de absoluta confianza, que deben actuar fuera de las reglas de la democracia de antes y en las que ya hay ejemplos recientes. La llegada al poder en Grecia, de Lucas Papademos (ex-gobernador del Banco Central griego de 1994 a 2002, que es uno de los organizadores de la distribución de cuentas realizado por Goldman Sachs, que abrieron la ofensiva contra Atenas) y su ultimo sustituto, Mario Draghi en la parte superior de Banco Central Europeo (hombre de Goldman Sachs, como vicepresidente para Europa de 2002 a 2005, los mismos años en que se encuentra el hundimiento griego), Mario Monti Napolitano como jefe de gobierno en italia (que desde 2005 había trabajado para Goldman Sachs International como asesor de la misma): todas estas rotaciones, acompañadas por la repetición de que se tienen que tomar "medidas impopulares",y que buscan el consenso de la gente, a través de la cuña "de que no hay elección", "no debe haber referéndums" ,y que buscan además concienciar de que sólo las decisiones "técnicas"  son las validas porque no hay alternativa, muestran que la situación se ha vuelto inmanejable y que los poderosos han decidido tomar medidas enérgicas para hacer frente a lo inesperado.

Entre las medidas enérgicas, por supuesto, no se espera que cambien las normas en vigor,sino todo lo contrario, para que se conviertan en leyes universales que no se puedan desaprovechar. No es ninguna coincidencia que los gobiernos de Grecia e Italia hayan sido efectivamente sometidos a una fuerte presión por el Banco Central Europeo (y de Goldman Sachs), invirtiendo casi cómicamente el dogma ya elevado a los altares de la Ribera Occidental: el Banco Central debe ser totalmente independiente de los poderes políticos. Ahora los poderes políticos se han convertido en dependientes de las decisiones del Banco Central, hasta el punto de que es este último el que decide cómo se forman y cómo deben ser expulsados los lideres de los estados.

En la fila, esperando su destino, están España, Portugal, Irlanda. Y, en poco tiempo, incluso Francia y otros. Por lo tanto el costo de la supuesta recuperación (sin embargo imposible, porque la masa de la deuda es en varios órdenes de magnitud mayor que las posibilidades técnicas de las plataformas) debe recaer sobre la gente común de Europa. Esto a su vez significa la ruptura del pacto social que ha regido la construcción de Europa durante los últimos cincuenta años. En particular, esta cuestión será inmediatamente percibida por los ciudadanos de estos países de Europa Occidental, que van a apreciar los cambios relacionados con su estado del bienestar. El resto de los 27 recibirán un poco tarde el castigo, pero van a salir mejor.

La gran pregunta sigue siendo: ¿cuál será la reacción popular a este cambio, ciertamente dramática? La parte visible dice que, en este momento, en Europa no hay una oposición continental organizada para afrontar este problema.

Los partidos de la izquierda están siendocobardes y carentes de una visión alternativa. El liderazgo, tanto a derecha e izquierda de ustedes, no sólo no se muestra, sino que da la impresión de que no entienden lo que está sucediendo.

E incluso esto no es lo único sorprendente. Debido a que son "propiedad", se limitan a reflejar la incertidumbre y el pánico que invade a sus mejores clientes , los "dueños universales".

Existen dos resultados posibles: los europeos primero serán aplastados, y su sociedad partida, manipulada y reprimida, con diversos matices de cada uno de estos componentes. La otra salida es la reacción. Pero, sin una guía adecuada, se van a confundir las formas, sin unos objetivos políticos comunes y sin una "visión estratégica", será complicado. El riesgo es que se avance a una tendencia general hacia la derecha, hacia formas xenófobas, reaccionarias, y de primitivo aislamiento,. Y, esta es la premisa de una derrota trascendental, antes de una catástrofe continental: en primer lugar de los derechos y libertades, y en segundo lugar e inmediata de las condiciones sociales de un amplio número de personas.

Todo esto requiere una reflexión de todos aquellos que, en lugar de llorar y criticar, se pregunten qué hacer. Lo que falta es una alternativa que debe venir de Europa. Un "Partido Popular Europeo". Para crear lo más rápidamente posible: movimientos, en su mayoría de los jóvenes, que están viendo alterados sus derechos dundamentales, pueden ser la base. Lo esencial es pensar que se además de pretenderlo, este partido europeo pudiera lograr dar un vuelco en la legitimidad de las decisiones del pueblo.

Pero lo peor es que, con estas recetas (de los dragones, montañas , Napolitano,Rajoy y los activos financieros) no se resuelve nada. Todos los chismes en los que está envuelta la serie de medidas antipopulares se basan en un supuesto de crecimiento económico futuro. Pero todo lo que sabemos es que Europa está entrando en recesión, como un todo. La locomotora alemana misma se espera que aumente, en 2012, un 0,8%, lo que equivale al estancamiento. Para otros es peor. A fin de establecer un programa de sacrificios en el crecimiento de poblaciones enteras, para salvar a los bancos, que significa construir sobre la arena. Entre un puñado de meses, será evidente que la crisis de las finanzas y la economía occidentales es irremediable.

La perspectiva es parecida a la de 1929,sólo que mucho más devastadora. Las estimaciones más fiables provienen de un grupo de expertos franceses (ese solo hecho es más fiable, porque lo que escriben los comentaristas estadounidenses y británicos es casi totalmente basura) agrupados con el código detrás de la hoja de GEAB (Boletín Global de Anticipación Europa).

También identifican una "crisis sistémica". Que ya se han quemado desde el pasado mes de julio, unos 15 billones de dólares. El resultado, dicen, es imparable y llevará a la desaparición en el aire de ese dinero, a dónde iran otros 30 billones de dólares EE.UU. durante el año 2012. Como se sabe, ya se han quemado desde el pasado mes de julio, 15 billones de dólares motivado por la devaluación real del 50% de la deuda griega, seguido por las amortizaciones y un promedio de 30% de las deudas italiano, español, portugués, irlandés.

Sin embargo, el GEAB Grupo Especial parece mucho menos preocupado por la suerte del euro que la del dólar de los EE.UU.. De hecho - sobre la base de lo que he dicho anteriormente en estas líneas - la explosión de la deuda pública en Europa, así como para socavar los bancos franceses, alemanes, belgas y holandeses, se producira la explosión de la deuda pública de EE.UU., dada la exposición de EE.UU. y los inversores institucionales en la deuda europea. La cifra es más impresionante en la evaluación de la deuda privada en los Estados Unidos que ha alcanzado el 240% del PIB (basta pensar que la deuda privada griega, ya elevado, sólo alcanza 120% del PIB de ese país. La del italiano, es sólo el 43% del PIB). Como resultado, inesperado, puede ser  necesaria la siguiente medida: la devaluación del dólar en un 30% por lo menos, la única manera de disminuir el peso de la deuda total de los Estados Unidos.

En esencia, la que está peor no es Europa, sino los Estados Unidos. En estas condiciones, una victoria de Obama parece menos que probable. Y si gana uno de los candidatos republicanos, no hay razón para no temer lo peor para el contexto internacional. Esto también debe ser tenido en cuenta. La crisis afecta a la economía y las finanzas occidentales, pero hay que tratar de entender los efectos que esto tendrá en el resto del mundo y sus relaciones con Occidente. Una cosa es cierta: la visión del mundo está entrando en un período de ebullición vertiginoso. Este es el contexto de los preparativos para una guerra.

viernes, 23 de septiembre de 2011

Este mundo tal y como lo conocemos, se acaba (Parte II)

La labor de Chris Martenson: A una persona un día se le ocurre pensar en la aceleración de un mundo sin control y en sus porques. El esta preparado, es competente y además dispone de una perspectiva y visión privilegiada, pero para poder abordar ese trabajo de investigación debe decidir dejar su trabajo y colgar su análisis tras 3 años de recopilación en la red para que todos nos demos cuenta de lo peor.

Lo primero que tengo que decir es que no soy una persona negativa ni catastrofista, pero a medida que he ido avanzando en la visión de los diferentes capítulos del Crash course me he dado cuenta de la gran mentira en la que estamos viviendo.

Mi intuición ya me avanzaba que esto no podía acabar bien, pero no podía imaginar que de forma inminente en nuestras vidas fuéramos a ser testigos y mucho menos en plena madurez de un cambio radical en el modo de vivir.

¿A que carajo me estoy refiriendo? A que no tengo ni la remota esperanza de vivir mejor de lo que he vivido hasta hoy en el futuro, lo cual deja mi estado de esperanza de prosperar en un nivel inferior a cero. Y lo más odioso de todo es que me estoy dando cuenta de ello antes de que suceda, por lo que estoy siendo espectador privilegiado de los cambios que están aconteciendo en los últimos meses y días. Lo más preocupante es pensar y preguntarme el porque mis hijos no podrán vivir mejor que yo.

En la entrada anterior hice referencia a una profecía de los mayas, pero hay otro maestro en esto que no me deja indiferente, el Sr Nostradamus que dice en una de sus centurias que un gran tsunami llegará a Europa. Todo el mundo lo ha interpretado como una catástrofe natural producto del deshielo pero para mi todo es fruto de la función exponencial.

http://www.chrismartenson.com/crashcourse/espanol/capitulo-4-el-problema-es-la-funcion-exponencial

Ese es el motivo por el que las personas que viven en este mundo no quieren admitir el problema al que nos
enfrentamos, sencillamente porque no nos podemos imaginar un cambio radical. La única verdad es que el cambio aparecerá sin que nos demos cuenta, de un día a otro.

Economía, Energía y Medio Ambiente están conectados, eso lo sabemos, pero lo que no sabemos es cuales son los verdaderos indicadores de estos tres macro-temas que nos preocupan a todos: La pasta, el bien que hace funcionar al mundo y lo que cuesta realmente y el entorno donde vivimos.

Les invito a que descubrais con la ayuda de Chris Martenson lo que nos espera. No va a ser un film facil de visionar pero creo que os puede ayudar

lunes, 19 de septiembre de 2011

Este mundo tal y como lo conocemos, se acaba (ParteI)

Hace solo una semana que lo tengo claro: En poco más de un año, el mundo que he conocido habrá sido como un sueño y todos comenzaremos a sufrir las consecuencias de las acciones llevadas a cabo por la raza humana.


¿Por qué no me he dado cuenta hasta hoy? Porque no tenía conciencia del crecimiento exponencial, porque no me había preocupado de conocer los límites de nuestros recursos, de cómo avanzamos hacía un crecimiento descontrolado y falto de prosperidad…

Sigo siendo el mismo pero mi sensibilidad ha cambiado muchísimo, de hecho creo que ahora soy hiper- sensible en referencia a ciertas cuestiones: La gestión de la deuda, la ausencia de ahorro, el aumento de la inflación, el engaño de las políticas hacia los ciudadanos, la pérdida de confianza en el sistema de pensiones, el pico del petróleo y sus consecuencias en el modelo de nuestra sociedad, la energía neta y su verdad absoluta, la falta de recursos económicos para dar un giro a las actuales inversiones, el dinero destinado a la destrucción y a la guerra, el agotamiento de los yacimientos de minerales y su decadencia en relación a su calidad y cantidad…

Vayamos por partes, ¿Qué me ha pasado para que en pocas semanas haya cambiado radicalmente mi forma de ver el mundo? La respuesta no es que creo firmemente en lo que hace muchísimos años predijeron los mayas, no no es eso, pero creo conveniente exponer que hicieron.

Los mayas definieron un sistema numérico en base vigesimal, es decir cada 20 números se cambia la posición de un dígito, actualmente se utiliza sistema numérico decimal en base 10, a partir de este sistema vigesimal los mayas establecieron sus calendarios.

Los mayas utilizaban 2 tipos de calendarios:

• Los calendarios de cuenta corta o calendarios anuales, que a su vez se dividen en el calendario sagrado que contiene 18 meses de 20 días cada mes, y en el calendario civil que contiene 13 meses de 20 días cada mes mas 5 días que se sumaba al final del año.

• El calendario de cuenta larga el cual establecieron su origen el 13 de agosto del año 3144 antes de Cristo (a.C.)

Los mayas pensaban que los mundos duraban 13 periodos de 400 años de 360 días cada año, un total de 1.872.000 días.

Los mayas se refieren a mundos como grandes cambios que ha sufrido el planeta tierra, definiendo que actualmente estamos viviendo el Cuarto Mundo.

El calendario de la cuenta larga de los mayas establece como origen de este mundo el 13 de agosto del 3114 a .C. al cual si le sumamos los 1.872.000 días que los mayas establecen como duración de un mundo, la fecha resultante es el 21 de diciembre del 2012.

Los mayas establecen el fin del Quinto Sol o Cuarto mundo el 21 de diciembre del 2012.


Pero. esta fecha no es el final, esta fecha indica el comienzo del Quinto Mundo.

He aquí el origen de la famosa profecía maya del 2012

http://xochipilli.wordpress.com/2007/12/03/el-significado-de-la-profecia-maya-del-2012-la-noosfera/

Lo de los mayas es solo una profecía, sin embargo gracias a la labor de análisis de Chris Martenson y su crash course me he dado cuenta de que la situación actual económica, energética y medioambiental nos lleva necesariamente hacia un único resultado: dudar de lo que estamos haciendo como especie desde hace aproximadamente 90 años. (Continuará)

domingo, 17 de julio de 2011

98,89,86

Tras dos meses exactos de la generación de una apuesta, quiero significar que la formulación de un objetivo es sencilla, su consecución sin embargo es mucho más complicada debido a los sacrificios personales que conlleva, pero sobre todo a la hora de planificar las acciones necesarias para llevarlo a cabo.

Hace 2 meses pesaba 98 kg, estaba otra vez en un pico de sobre peso y me sentía cansado. Dormía bien pero era consciente de que mi cuerpo se iba deteriorando y que esos Kg de más perjudicaban a mi espalda, siempre maltrecha por la molesta ciática que viene y va.

Decidí entonces poner punto final  y como estimulo para el logro del objetivo, planteé una apuesta a mi amigo Fernando para ver si eramos capaces de bajar 12 Kg en el plazo de 2 meses. La apuesta se puso en marcha de inmediato y quedo formulada de modo que teníamos testigo, báscula ,hitos intermedios de pesaje, así como fecha para el pesaje final.

En primer lugar decidí acudir a que me aconsejará un médico dietista, que me marcase un método para alimentarme bien y lograr dicho objetivo de forma saludable. Tras recibir sus consejos durante las primeras 2 semanas y lograr bajar 5 Kg decidí que el resto lo debía de hacer yo: Sacrificio,deporte e ilusión por alcanzar la meta.

Bajar a 93 Kg fue decididamente sencillo, 5 comidas al día, olvidar las salsas, 4 rebanadas de pan y el resto se basó en 1 hora de ejercicio diario.Con el problema de espalda me preocupa mucho correr mal, así que prefiero la caminata deportiva.

Cuando logras bajar tan rápido esos primeros Kg la ilusión se desborda y te animas a seguir con tu propósito, pero los mismos esfuerzos y la misma dinámica no te permite bajar lo mismo en el mismo periodoo, así que algo había que hacer.

Fue una suerte descubrir una App llamada Endomondo. Se trata de un señalizador GPS que registra tiempos y velocidades que rastrea continuamente tu posición. De este modo generas datos respecto a rutas, tiempos por Km y otros. Ello me ayudo a picarme e intentar superar los registros de tiempos de las caminatas así como de ritmos de paso por los puntos kilometricos.

Cada día me proponía un reto y hacía algo diferente en cuanto a la alimentación. No obstante fue complicado bajar a 91 Kg pero en dos semanas lo había logrado. Quedaba un mes y me faltaban 5 Kg para lograr mi objetivo.

Entonces me dí cuenta que solo acelerando el proceso de consumo de Kcal podría avanzar en mi proposito. Decidí variar la ruta diaria y en vez de hacer 8 Km haría 14 o 15. El esfuerzo adicional manteniendo el ritmo permitío que fuese bajando hasta los 89 Kg, peso que a una semana para finalizar la apuesta era insuficiente, pero todo un logro.

Mi rival y mi amigo sin embargo había conseguido su objetivo practicamente, estaba a 700 gr y a una semana de  lograrlo, algo increible para mi ya que os puedo asegurar que mi disciplina fue espartana durante esas 7 semanas.

Nos ibamos al pueblo el fin de semana y volví a plantearme un cambio más y apostar por mi capacidad de lucha y de querer bajar 3 Kg más. Entre el fin de semana y el lunes hice más de 75Km mixtos entre caminatas y trote lo que me permitio con un ajuste en las comidas bajar 2,5 Kg. Quedaban 5 días y estaba incluso en el peso después de uno de los esfuerzos.

El viernes nos pesamos y los dos conseguimos lograr nuestro objetivo: no perder la apuesta y si perder peso, lo que nos ayudará a mejorar nuestra salud.

En estos momentos me siento bien fisicamente, tengo un habito de ejercicio diario y alimenticio. Valoro muchisimo la fruta y desestimo las salsas. Mi actual objetivo es mantener este peso y me gustaría animar a todos los que quieren ayudarse a seguir esta misma metodología.

lunes, 27 de junio de 2011

Bendito 2010-2011

Los records están para batirlos y sin duda que lo que ha resultado de la política organizativa y deportiva del FC Barcelona en los dos últimos años demuestra su buen hacer y su profesionalidad.

Los títulos no son más que el fiel reflejo de la gestión y planificación deportiva y humana de un colectivo y la declaración intrinseca y extrinsica de la excelencia. El año pasado se cosecharon 15 títulos y este han sido 16, si cabe más complicados y espectaculares por la dificulta de los rivales y por la naturaleza de la competición.

Es muy fácil acostumbrase a estos ramilletes de exitos, bien hariamos en conformarnos con mucho menos, pero sin embargo los componentes de estas plantillas y fundamentalmente los que vienen por detrás le han cojido de tal manera el gustillo a ganar, que no me estrañaría ver en los próximos 5 años una prorroga de los exitos deportivos de estos dos años.

No quería olvidarme que junto a la pasión azulgrana, convive en mi y mucho más arraigada la pasión por la selección española, en todas sus disciplinas deportivas. También los últimos títulos han servido para que todo el panorama deportivo se anime y trate de ser más competitivo.


¡Si esta gestión en lo deportivo lo llevasemos a la gestión política y a la gestión pública y privada otro gallo cantaría!

miércoles, 25 de mayo de 2011

La movilización civil es potente - copia digital-



La verdadera importancia del movimiento 15M no está en las elecciones del domingo, sino en lo que va a suceder el día después de las elecciones.



Las intenciones originales del gobierno de Zapatero eran poner en marcha, justo después de las elecciones municipales, la nueva ronda de ajustes que las instancias internacionales le están reclamando. Tal como ha denunciado el sindicato USO, entre los planes previstos se encuentran una nueva bajada de sueldo a los funcionarios y una reducción del período de cobertura de desempleo, de 24 a 18 meses. Eso, que sepamos: probablemente los ajustes tengan que ir mucho más lejos.


Pero esas intenciones originales del Gobierno están ahora en entredicho, gracias a las concentraciones que se están celebrando en toda España y especialmente en Madrid.
Porque si algo han dejado claro los acontecimientos de esta última semana son tres cosas:
1) Que el descontento social ha alcanzado límites insoportables.
2) Que la gente ha empezado a organizarse por su cuenta, en vista de que los partidos tradicionales han fracasado a la hora de dar cauce a ese descontento social.
y 3), lo más importante, que la gente ha descubierto que se puede organizar una protesta multitudinaria por Internet, a pesar del silencio total en los medios informativos tradicionales, y organizarla con éxito.


En resumen: que la gente - la gente descontenta - ha descubierto que tiene poder. Y cuando la gente descubre que tiene el poder en la mano, ya es muy difícil quitárselo.


Hasta ahora, el descontento de los parados, el de los autónomos, el de los jóvenes, el de los jubilados, el de los simples ciudadanos, se ha mantenido cuidadosamente escondido gracias a unos sindicatos apesebrados, a unos medios de comunicación demasiado complacientes con el poder y a unos partidos políticos tradicionales que han renunciado a actuar como portavoces de la ciudadanía.


Pero ahora, los descontentos han descubierto que no necesitan, para salir a la calle, ni a esos sindicatos, ni a esos medios de comunicación, ni a esos partidos políticos. Han descubierto que los ciudadanos podemos, y debemos, protestar por nuestra cuenta si nadie más nos convoca a protestar.


En consecuencia, los planes del PSOE para la recta final de la legislatura se han venido abajo. No porque ahora haya diez mil personas concentradas en la Puerta del Sol - que eso, insisto, es irrelevante - sino porque si el Gobierno intenta imponer nuevos recortes después de las elecciones municipales, si el Gobierno continúa intentando que los españoles paguemos la factura de una crisis que no hemos provocado, no son diez mil personas, sino varios centenares de miles, las que van a echarse a la calle, convocadas por los mismos procedimientos con los que esta protesta de hoy se ha puesto en marcha y ya con la experiencia del éxito anterior.


Olvídense ustedes por un momento de las elecciones de mañana y fíjense en las consecuencias que este movimiento tiene a medio plazo, porque esas consecuencias son de gran calado:


1) En primer lugar, si el gobierno de Zapatero ha podido mantenerse hasta el momento sin convocar elecciones anticipadas es porque las instancias internacionales continúan comprando cantidades ingentes de deuda española, retrasando así la quiebra de nuestro país. Y si hacían eso era en la confianza de que Zapatero iba a poder sujetar el descontento social y aplicar durísimos recortes a los españoles. Pero ahora, eso se ha acabado. Las manifestaciones en la calle, de las que ya se han hecho eco profusamente los medios de comunicación extranjeros, están lanzando a los inversores internacionales el mensaje de que los españoles de a pie no estamos dispuestos a seguir pagando la factura de una crisis que no es responsabilidad nuestra. En consecuencia, el Gobierno va a tener cada vez más dificultades para conseguir que las instancias internacionales le permitan agotar la legislatura. Y las perspectivas electorales del PSOE irán desplomándose con cada nueva manifestación que se convoque contra los recortes. Así que, por primera vez, y gracias a los indignados que se manifiestan en decenas de ciudades de España, se abre la puerta a una convocatoria anticipada de elecciones.



2) En segundo lugar, también el Partido Popular se enfrenta a un dilema importante a partir del domingo. Si Rajoy persiste en su dontancredismo, si continúa sin querer hacerse portavoz de los humillados y ofendidos, entonces los descontentos continuarán metiendo en el mismo saco a los dos partidos mayoritarios y la sangría de votos de los populares de aquí a las elecciones de 2012 puede ser, si no tan grande como la del PSOE, sí desde luego bastante considerable. O el PP se pone a la cabeza de la manifestación a partir del lunes, o también lo arrastrará la riada.

Porque la cuestión es muy simple: los españoles están hartos.
Están hartos de corrupción. Están hartos de subvenciones a los sindicatos y a los partidos políticos. Están hartos de que el dinero que a los ciudadanos les falta se lo repartan algunos con total descaro.


Los españoles están hartos de que los partidos políticos no sean internamente democráticos. Y de que la Justicia no sea independiente. Y de que políticos, banqueros y constructores mantengan una perpetua relación incestuosa.


Los españoles están hartos de no poder controlar de ninguna manera a sus representantes. De que los políticos hablen un lenguaje que nadie entiende y a nadie le importa. De que todo tipo de incompetentes arruinen nuestras perspectivas de futuro.


Los españoles están hartos de que quienes nos gobiernan gocen de todos los privilegios, mientras que a nosotros nos coartan cada vez más libertades.


En suma: que los españoles están hasta las narices de que haya tanto mangante que no sólo vive a nuestra costa, sino que encima se ríe de nosotros.


Y los españoles han dicho basta.

No importa en absoluto lo que los partidos opinen, o dejen de opinar, sobre la concentraciones. Esas movilizaciones van a continuar, y mucho más multitudinarias, después del 22-M, le guste a quien le guste. Especialmente si el Gobierno pretende seguir haciéndonos pagar la factura de la crisis.


En consecuencia, cada partido deberá elegir, a lo largo de los próximos meses, dónde quiere estar: si del lado de los ciudadanos - de esos ciudadanos que sufren, de esos ciudadanos que están hartos e indignados - o del lado de un sistema que ya está muerto. Un sistema que hace tanto tiempo que murió, que el olor que despide es ya imposible de ocultar.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Tu propio despido



Os dejo aquí un artículo encontrado recientemente en uno de los emails que recibo frecuentemente y con el que comulgo al 100%


Jordi es un señor al borde de los 50, con canas y barriguita que le hacen parecer mayor. Podría confundirse con otros miles de Jordis, Jorges o Georges de no ser por una cosa: no para de hablar de su despido. Le conocí el otro día, en un sarao en casa de unos amigos, y me maravilló la facilidad con que sacaba el tema. Intrigada, le pregunté a la anfitriona: “Su psicólogo le ha dicho que no lo oculte, que hable de ello con naturalidad. Así se rehará antes”.


No sé si el de Jordi es un buen método para superar la situación, pero cualquier opción es mejor que quedarse en casa rumiando la propia desgracia. En The Company Men, la última película de Hollywood sobre la crisis, se nos presentan, a través de un reparto de relumbrón, diferentes maneras de afrontar un despido desde el mundo corporativo.


Un joven jefe de ventas con Porsche y un gran swing (el topicazo) que no acepta su situación hasta que se ve obligado a trabajar en la construcción para dar de comer a su familia antes de encontrar un trabajo similar al anterior, aunque peor remunerado.


Un jefe de departamento (la verdadera víctima) que ronda los sesenta y ha dedicado su vida a la compañía y que, incapaz de soportar la vergüenza social y la idea de que nadie va a volver a contratarle, se suicida.

Un alto directivo ya talludito (el héroe) que no comulga con la política de la empresa de sacrificarlo todo por el comportamiento de la acción y que, tras ser despedido, destina su indemnización y stock options convertidas en efectivo a una nueva aventura empresarial que da empleo a muchas personas.

A todo esto, el gran jefe y despedidor oficial (el villano) sólo parece preocupado por la construcción de la nueva y más luminosa sede de la compañía y el lugar que ocupará su bienamado Degas en su despacho, mientras se forra con el rally de sus acciones en bolsa gracias a los despidos.

The Company men no es un peliculón, pero da que pensar. En los tiempos que vivimos, con cerca de cinco millones de parados y subiendo, nadie está libre de la amenaza de un despido. Ni el último en llegar ni el que lleva más años en la empresa. Ni el bedel ni el directivo más antiguo.

Si la compañía tiene dificultades, echará gente a la calle. Si tiene liquidez, indemnizará a los trabajadores. Si no, ni eso. Punto. Es la vida misma. La empresa no está ahí para cuidar a sus empleados, por muy fieles que sean. Está para ganar más dinero y hacer cada vez más ricos a sus accionistas. Es la cara más amarga del capitalismo.

Y en estas estamos cuando empezamos a ver que el Estado del Bienestar se desmorona. Mi generación no sabe si podrá jubilarse a los 65, si cobrará la merecida pensión o si tendrá un hueco en el mercado laboral más allá de los 50. Las incógnitas se multiplican y surgen incómodas e inevitables preguntas: ¿Nos estamos equivocando al dejarnos la piel por una empresa que, llegado el momento, nos va a tratar como a un tornillo más? ¿Tenemos alternativa cuando todo el mundo a nuestro alrededor parece trabajar como un poseso? ¿Qué ha hecho mal ese señor que lleva 20 años en la empresa para convertirse en demasiado mayor a los 52?

Y, ya puestos, ¿quién tiene que responder a estas preguntas? Sin duda, la sociedad y el estado deben, al menos, intentarlo, porque la situación planteada tiene mucho de drama colectivo. Pero, ante todo, somos nosotros los que tenemos que anticiparnos. Y, mal que nos pese, estar preparados para lo peor. Porque la crisis se alarga y las empresas tienen que seguir generando beneficios a costa de lo que sea. Porque la vieja promesa de un puesto de trabajo para toda la vida se desvanece.

Porque todo apunta a que Europa se va a parecer cada vez más a Estados Unidos, dónde cada uno vela por sus intereses sin pensar en los cuidados futuros de Papá Estado. Y, mientras confiamos en que alguien se aplique a disipar los negros nubarrones antes de que nos llegue la edad de la jubilación, puede que la realidad llame a nuestra puerta.

La única manera de estar preparado para un despido es trabajar en la propia empleabilidad: tenemos que saber qué se demanda en el mercado para puestos similares al nuestro e intentar llenar nuestras lagunas. O estar dispuestos a reinventarnos, para lo que es importante dilucidar lo que sabemos hacer más allá de nuestro trabajo actual.

Y, como dice Jordi, asumir ahora que las cosas nos pueden ir peor mañana. “Un despido no tiene por qué ser el fin del mundo”, afirma, con un proyecto de amplia sonrisa en los labios. “Creedme, sé de lo que hablo. Y, por desgracia, os puede pasar a vosotros”. Lo dice sin malicia, mientras se sirve otra copa. Los demás nos miramos. De repente, se nos han quitado las ganas de bromear.

martes, 17 de mayo de 2011

Se aplaude la esterilidad



Como aficionado al futbol y observador del recorrido mediatico de algunos fenomenos, no me gustaría que pasese desapercibido un hecho demoledor: La mayor capacidad goleadora de un individuo en la historia no habrá servido para el triunfo de su equipo, sino para el refuerzo de su ego.



Durante las últimas semanas el RM ha reconducido su estrategia hacia el gol y ha permitido que su jugador franquicia golease hasta desempolvar las marcas goleadoras de jugadores miticos como Hugo Sanchez y Zarra, dos autenticos "pichichis". Al margén de la concesión de un gol en Anoeta que permitió al RM llevarse una victoria inmerecida por lo visto en el terreno de juego, CR7 ( CR9 le pegaba más con el rol actual) elevó sus registros goleadores en liga a 39 goles a falta de una jornada para finalizar la liga: Un ratio de más de un gol por partido, algo tremendo.



No obstante, nunca tantos goles, fueron tan esteriles y no sirvieron más que para vanagloriar el éxito individual, que no de un equipo que se vió apartado de un título por otra escuadra que en los últimos años le está haciendo sombra: el FCB.



Le decia recientemente a un amigo que el hecho se puede paragonar a la falta de respuesta del pene cuando llega el momento anterior al acto sexual, respecto a la masculinidad que uno pretende ostentar y demuestra frente al público, en cuestión de cm, en ausencia de una dama.



Por un lado CR7 habrá roto las estidisticas y el record de goles en una misma campaña con dos circunstancias que afean su trofeo pichichi: La falta del título colectivo del que forma parte y la forma en la que lo consiguió, cuando ya el título no estaba en juego.



En relación a la primera circunstancia ya hemos explicado los pormenores en anteriores entradas de este blog, pero la segunda parece una paradoja teniendo en cuenta lo que sucedió en el enfrentamiento RM-FCB de liga y que finalizó con un empate.



Las victorias ante Atletico,Valencia, Bilbao, Sevilla y Villareal constatan lo que todo el mundo sabía, que el Real Madrid tiene futbol y capacidad goleadora para dar y tomar, pero el complejo de inferioridad del entrenador cuando juega contra el Barca, así como las experiencias de las Semis de Champions y el 5-0 de la idea justificaban la idea de jugar de otro modo, tanto el partido de liga, como el de la ida de la Champions.



La temporada se cerrará con un RM y con un CR7 con un título de copa y con 40 goles o más respectivamente, un bagaje muy pobre teniendo en cuenta el presupuesto así como las expectativas generadas.



Al otro lado el Barca con un Messi que a pesar de tener 8 goles menos que el portugues, tiene el triple de asistencias de gol, que ha clasificado con un golazo al Barca en final de la Champions y que sabe dosificar mejor sus goles en los diferentes partidos.





viernes, 29 de abril de 2011

¡Que hable el Futbol!



Estos días me encuentro aturdido, de hecho me sucede un poco lo mismo que a Mourinho, el futbol en cierto modo me asquea y me estoy cuestionando si realmente merece la pena seguir esta novela agria cuyo prologo esta escribiendo el prosaico de Setubal.



¿El futbol es el resultado por encima de todo? No soy de esa opinión y creo que a pesar de que ganar es el objetivo, no vale cualquier medio para llegar a él. Con esta reflexión no estoy discutiendo que al futbol se pueda jugar de muchas maneras, con estrategias distintas, con tácticas diferentes y con esquemas variables en función del adversario, del campo, de tus capacidades individuales o colectivas...




Cierro los ojos y grito "futbol" y lo primero que se me viene a la cabeza es la imagen de Puyol y de Leo Messi, vuelvo a cerrar los ojos y vuelvo a gritar "futbol" y reconozco las caras de Pep y Mourinho, lo vuelvo a hacer y reflexiono antes de que debo evitar pensar en los clasicos y me veo jugando de pequeño en Villabona en un campo recien estrenado con la hierba fresca y en el que sueño con marcar cada sabado por la mañana.



Mi reflexión después de este ejercicio es la siguiente:



1.- Tengo identificados dos idolos principales dentro del club al que sigo porque considero que es quien práctica y define la excelencia en el futbol:


Puyol por su gallardia, su lucha titanica y respeto de su profesión, su liderazgo en el campo y su fuerza en la lucha por el balón.

Messi por su capacidad para crear peligro, para diblar al rival, para gambetear con el balón en los pies y para inventarse pasillos cortos y largos que solo él ve; por su habilidad de conducción del balón pegado al pie, dar una asistencia posterior o acabar con un tiro sutil que supere a los porteros rivales.



2.- La lucha de los clasicos esta en los banquillos, no es una lucha cualquiera, es una lucha manifiesta de dos estilos, dos estilos contrapuestos y antagonicos en todo.




Resultado - Excelencia en el trato por el balon


Trabajar mediaticamente - Trabajar la circulación de balón


Defender antes que atacar - Atacar y presionar la salida del balón


Contrataque - Circulación de balón y desequilibrio con espacios


Rapidez - Habilidad


Contundencia - Excelencia


Sobriedad - Virtuismo


Lamentación y llanto - Modestia y Sacrificio


Sabiduria - Experimentación



Quién salga triunfador es quién menos daño se haga a sí mismo en el planteamiento y sepa trasladar a la audiencia con sus dos formas diferentes de entenderlo, cual es el modelo ganador.



3.- Me gustaría poder jugar un partido de futbol y disfrutarlo de nuevo en las circunstancias de hace unos años. Me tendré que contentar con enseñar lo que se a mi hijo pequeño, explicarle como veo yo el futbol y que aprenda algunas cuestiones eticas que están por encima de lo demás.



Un cordial saludo