lunes, 9 de enero de 2012

Mi visión actual en referencia a lo que hay que hacer para salir de la crisis

El otro día recibí un correo del Instituto de Empresa donde algunos eruditos manifiestan su opinión en un blog: Manuel Bermejo es una de ellos y escribía:

Queridos emprendedores,
Nosotros somos de los que nos crecemos ante la adversidad. Así que ante las dificultades el decálogo del más. Más trabajo, más compromiso, más innovación, más creatividad, más rigor, más profesionalidad, más excelencia, más sentido común, más prudencia, más ilusión y, por supuesto,  más energía positiva que nunca. Los del “HAY QUE” somos así.

No olvidéis tampoco estar más equipados que nunca: en lo profesional y en lo personal. Por eso traigo a colación esta cita que manda una colaboradora en un email reciente:

“Siempre preferiré al amigo en tiempos de adversidad.
Puedo confiar más en quienes me ayudaron a aliviar
la negrura de mis horas sombrías que en los que parecen
tan dispuestos a disfrutar conmigo del sol de mi prosperidad”
(Ulysses S. Grant)

Y por supuesto, que no nos falte más  dignidad y más  libertad. Como dicen que dijo no se sabe muy bien quién ni cuándo: “En mi hambre mando yo”.

Hasta pronto, tratad de ser muy felices, buenos reyes para los que aún no hayáis sucumbido definitivamente a las tradiciones anglosajonas y espero vuestros comentarios!!
A lo que yo comenté:

Estamos empezando a sufrir las graves consecuencias de un mundo controlado por unos pocos.
Me gustaría citar tres films: Matrix, V de Vendetta e In-Time de 2001, 2006 y 2011.
La dos primeras producidas por la Warner y la ultima por New Regency, un soplo de esperanza de
que existen corporaciones importantes implicadas en comunicarnos que es lo que está pasando  realmente, a modo de símil.
Nuestra creatividad ahora más que nunca debe de encaminarse a crear instrumentos que faciliten
el derrocamiento de un poder que ha custodiado durante lustros el conocimiento. ¿Para qué quemar
dinero y energías en nuevos ensayos y experimentos cuando ya existen y están en disposición
de algunos que no los detallan y ofrecen al mundo, por miedo a que se acabe un monopolio de poder
y se mantenga el status quo?
La verdadera revolución es el compromiso sí, pero de las personas que quieren ser libres y disfrutar
de la democracia para disponer de los estudios, ensayos y tecnologías ya existentes y así cambiar
este mundo dominado por quienes controlan el petróleo, la energía eléctrica y el dinero.
Coincido con que la mejor forma de alivio es soportarnos en los niveles de comunidades de amigos
que tenemos y que hemos cultivado para protegernos de los malos y ser resilientes, para después
desplegar nuestra fuerza en la mayor revolución social que se conocerá: El reencuentro del conocimiento perdido y la verdadera felicidad de un mundo sostenible sin tiranos y esclavos.

¡Es un halo de esperanza que las personas se quieran dar cuenta de la realidad e impongan su 
verdadero anhelo en esa revolución!


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